El Dinero no se COME - La guerra de Ucrania y sus consecuencias.

Durante los años que vivimos en pandemia, me preguntaba mientras me encontraba confinado en mi domicilio, lo importante que es la LIBERTAD.

La salud, la paz, la familia.

Y a pesar de tener trabajo en esos duros momentos por los que atravezaba el mundo, sentí miedo y desesperación.

Era algo que golpeaba los cimientos básicos donde se asientan las civilizaciones modernas.

Mantenernos encerrados en nuestros hogares, alejados del bullicio de nuestras grandes ciudades parecía una ilusión pesadillezca.

Era una guerra que se libraba contra un enemigo invicible y poderoso. Y el planeta entero estaba en peligro. Los seres humanos, debíamos unirnos y hacerle frente entre todos.

Luego de 2 años luchando contra esa pandemia mundial, el mundo nuevamente se encuentra en vilo, por una guerra donde el enemigo ya no es invisible, pero si igual de poderoso y mortal.

Si bien, ya no nos toca a todos de cerca por igual, es cierto que esta vez, los habitantes de UCRANIA y sus cercanías, sienten aún más las consecuencias.

Ya el mundo deja de unirse, porque el miedo a una inminente Guerra, y el despliegue de tropas en europa oriental son situaciones reales y puntuales, y sabemos que NO afectará a todos por igual. Al emnos es lo que se cree.

Lo que vuelve a ser una constante es el factor de la crisis económica. Las secuelas en los sectores más vulnerables de la sociedad, que dejó la pandemia, y que no logran cicatizar, hoy se agudizan y generan metástasis en países que no habían sufrido tanto las embestidas económicas. 

El conflicto del combustible y suministros diversos, tanto para transporte como para calefacción, se ha convertido en una excusa perfecta para que muchos países se involucren en esta guerra, que en teoría afecta económicamente a dichos países de diversas partes del mundo.

Sumado esto, la ofensiva militar, deja sin viviendas y desprotegidos a cientos de miles de civiles en UCRANIA, y la palabra y concepto de REFUGIADO se ha popularizado y es un problema que concierne al mundo. Al igual que una excusa.  Volvemos nuevamente a carecer de LIBERTAD, de PAZ. 

Nos damos cuenta que otra vez, como seres humanos en cualquier parte del planeta, estamos vulnerables. Acechados por la hostilidad de unos poderosos a los que al parecer, les conviene que vivamos sometidos y en guerra constante.

Miedos que se tranforman en muerte.

Hambre y miseria, dolor y desprotección.

Pero no dejamos de sorprendernos y a su vez ya no es un virus mortal que arrasará con el planeta a pesar del riesgo de una guerra nuclear, intentamos combatir la muerte con vida.

 

Salimos a la calle a enfrentar el desafío de ser felices, de estar vivos.

 

 

Mientras los poderosos se disputan los bienes y recursos millonarios, y deciden quienes debemos vivir y quienes deben desaparecer, el arte y la libertad de seguir soñando sigue a la ofensiva, combatiendo el miedo ocupando espacios en la vanguardia, avanzando SIN PARAR.

El soñar con un mundo mejor, necesita irreductiblemente de colores.

De artistas que sigan imaginando. Creando nuevos mundos de fantasías, libres de la guerra y la codicia.

Miles de refugiados que lo han perdido todo, siguen sonriendo detrás de las lágrimas.

 


Una niña de UCRANIA, que lo ha perdido todo, se dedica a plasmar los instantes de las personas que pasan por una avenida de MADRID, y solo desea una sonrisa como pago por esa foto maravillosa que imprime en el momento. Es su forma de agradecer a la ciudad que le dio la cobijó en pleno exodo y le dió la bienvenida.

Porque a pesar que la ambición necesita del vil metal del dinero, y que a su vez, la desinformación provoca los miedos e inseguridades a los que venimos desafiantes,  hoy más que nunca, sabemos que el dinero NO se COME. Y que a veces lo más importante para mantenernos vivos, es un abrazo, una sonrisa e incluso una mirada universal expresando que ahí estaremos para lo que necesites, porque la soledad, mata más que cualquier bomba. La soledad sumada a la falta de afecto es más eficiente que cualquier bomba. Porque siempre cae sobre el corazón y eso fulmina los sueños.

Unamosnos esta vez para decirle No a la Guerra. No a las atrocidades que se comenten en su nombre. Libertad, paz y amor es lo que nos mantendrá a salvo, unidos todos, por siempre.

Stop WAR. Be Happy. 

 


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